Monday, August 03, 2026
Wednesday, June 27, 2012
las partes que suena la trompeta son buenas
deberíamos haber zumbado, ágiles y sofisticados
esos cuerpos que se apagan
no sé si gritando o maltratando todo como el músico malo de adentro
Ni una fantasía nazi
ni potencial ni crédito
ni arraigo ni material
ni horror ni subversión
el implante fue de padre hurtado e igual es sexy ahora que lo pienso cogerte retirada
en el futuro en el teléfono o quizás que cosa sola
tu parto pegajoso
casa cuchara té las cosas y el espacio
es raro llegar tan rápido
cruzando distintos pronósticos
y asustarse como un pioneta evitando la erección soñando los pianos
tengo mis cilindros en un laboratorio helado lleno de bicharracos nocturnos y pendejos de extraños y olores imposibles y todo lo que quieras
tengo silencio
y te daría un hijo musculoso
Monday, February 13, 2012
sunday

Ex amantes pinochetistas viviendo de las sobras. Aturdidas en medio de un montón de cristos al acecho y vírgenes en las paredes celestes. Todos los domingos lo mismo. Las señoras esperan semiarregladas en sus departamentos, como si la iglesia fuese hacia ellas. Vestidas de domingo. Tiradas de guata en sus lechos a medio hacer irritadas con la luz. Si nadie apareciera: ni sus nietas castigadas, ni sus sirvientes resignados, ni los fantasmas de sus esposos, el tiempo se multiplicaría. La espera agudizaría la agonía, ellas mismas no se sostendrían ni agarradas a cien rosarios, entrarían en alerta prematura sospechando que algo no funciona y súbitamente comprenderían que no les queda nada más que ese domingo.
Tuesday, January 03, 2012
sobre la improvisación
Acaso hay un hombre capaz de contagiar el terror tan elocuentemente.
Tuesday, October 11, 2011
la comida es pobre
La comida es pobre. Rápida. Y se engulle inopia.
En el momento eléctrico de agotamiento y entrega a los caprichos fantasmales. Como si no tuviésemos polaridad.
Parado al viento con los brazos girando
Saludando a los forasteros
Que miran por sus ventanillas del coche-comedor
A través de la pradera amarillenta y perturbados por la primavera de tu axila.
Sus tazas tiemblan
Y se descarrilan lentamente en una pausa estremecedora
Al verte viva
Recibiendo el norte espeso en la aridez de su soplido.
Luego se incorporan. Y se hacen líquido de nuevo.
Thursday, July 21, 2011
Esa circunstancia insignificante que hace falta para encontrarnos ha demorado. Y estoy algo nervioso. Por primera vez. Exhausto de recurrir a todas las instancias no tan fortuitas en las que nos cruzaríamos despistados y todo se volvería eternamente ordinario. Esquinas habitadas de tarde por tragafuegos y malabaristas, salidas de metro, ferias domingueras en los cuadrantes habituales. No hay un solo lugar cubierto capaz de albergarnos ni espacios lo suficientemente sofocantes donde pasar desapercibidos . El conducto de rigor es el azar. Pero también, en un lapsus fatal, se ha extraviado. Como las diecisiete casas transparentes suspendidas en la neblina pintoresca de esos pasajes bucólicos de antaño. Los lugares borrosos que habitamos.
Monday, July 18, 2011
brocas
Acaso no es el tiempo tu aliado, hermano? Porque fuimos de alguna forma extraña amantes incestuosos, de esos mellizos inseparables que se completan las oraciones y observan meticulosamente todas la infancias, casi escarbando el cementerio de los otros y explorándose a ellos mismos para reafirmar su condición de iguales. Y aún así encontrando artimañas para distanciarse y acentuar la identidad cómplice adquirida de una matriz errática. El tiempo rara vez coagula esa corriente inquieta de sangre aliada. La diluye a tramos con el agua de las lluvias y el mar, la extrae para estudiarla en vínculos fallidos de hermandad artificial, se decolora en las vertientes y se mezcla en los piqueros al vacío y en los lavados consecutivos de estómago, el rinso sale hasta por las orejas. Las risas que brotan como una maleza divina nos delatan. Y la cara extendida, vencida por la gravedad del tedio y la decepción y los largos silencios incómodos para los mortales definitivos. No tenemos miedo cuando estamos juntos. Ni siquiera cuando estamos en medio de una disputa callada. Disparando a quemarropa esas municiones con puntas envenenadas en un atentado fratricida del cual no sabemos quién saldrá incólume o desangrado. Porque ésta se desvía al menor estímulo, basta una palabra o una mueca para desconocer sus planes y quedar sediento. Nacimos amurrados y tercos. Mutantes incontenibles de cuatro manos y cuatro ojos. Bisexuales, bipolares, cuadrafónicos. Bestias intempestivas que no comulgan con la individualidad y que jamás se cerrarían al roce entrópico de un trío. Cualquier nimiedad basta para encontrarnos. Volando bajo. Engañados y solos. Después de cuantos veranos brillantes e inviernos lúcidos podridos de parafina. Las guatas se traspasan y el aliento es el mismo.

